4 ventajas que consolidan a Design for Change como un movimiento líder en 40 países.

Una gran idea puede nacer en los momentos más inesperados. También puede surgir de la necesidad urgente de cambio. De pasar de las quejas a la acción. Si algo no nos gusta, no vamos a preguntarnos si podemos cambiarlo. Simplemente, decimos, “yo lo voy a cambiar”. Si trasladamos esta actitud al ámbito de la educación, quizá nos demos cuenta de que por fin hemos encontrado el verdadero motor de cambio. Fue así como nació Design for Change, un movimiento internacional, cuyo objetivo es ofrecer a niños y jóvenes la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas para cambiar el mundo desde su entorno.
Y por supuesto, tiene su historia de acciones ( y no reacciones) en 2001 Kiran Bir Sethi, una madre preocupada por la educación de sus hijos, decide no quedarse de brazos cruzados y funda la Escuela de Riverside en Ahmedabad. Con ella surge en 2009 el proyecto Design for Change, que rápidamente se extiende a nivel internacional.
Design for Change ha logrado extenderse a más de cuarenta países y llegar a millones de niños gracias al respaldo de Howard Gardner, la Escuela de Diseño de Stanford, IDEO, y el Instituto de Diseño de la India (NID). Su fórmula de promocionar en la educación la innovación, el emprendimiento social, los valores e inteligencias múltiples está realmente revolucionando el sector al punto de que su impacto en el sector está siendo evaluado por la Universidad de Harvard.
DFC España
Design for Change irrumpió en nuestro país en 2011, con la ilusión de contribuir a transformar la realidad educativa de nuestro país. Tras unos meses de experimentación, en septiembre de 2013 decidieron embarcarse definitivamente en la aventura creando la asociación Design for Change España.
A partir de este año, la Fundación Telefónica se sumó al espíritu I CAN a través de un convenio de colaboración para realizar de forma conjunta actividades en innovación educativa.
Mónica Cantón de Celis, Coordinadora de DFC España explica la clave del éxito y de las potencialidades del proyecto si se aplica a la realidad española. “Es evidente que estamos en un momento privilegiado, en el que el cambio educativo se siente como absolutamente necesario y se empieza a llevar a cabo. Design for Change es una metodología innovadora, basada en el design thinking, que proporciona a los alumnos herramientas para la realización de proyectos reales de cambio, proyectos de emprendimiento social. Se basa en promover la empatía, la creatividad, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico. A lo largo de los proyectos DFC se ponen en práctica las habilidades de los alumnos y se desarrollan además de las ya señaladas, otras competencias como comunicación, metacognición o ciudadanía local y global”.
Cuatro poderosas razones que te moverán hacia el DFC

  • Es un movimiento que despierta la curiosidad. Más que una charla, una experiencia en tu colegio o asociación, lo que promueve es una experiencia para que tú mismo te inspires para hacer las cosas diferentes
  • Son promotores de la experiencia LAB I CAN, una experiencia que te hará sentir en primera persona cómo aprender a innovar a través de una potente metodología que enriquecerá tu día a día en el aula.
  • A través de recursos audiovisuales ( píldoras) te invitan a probar un aprendizaje “apetecible y apetitoso” a través de experiencias cortas e intensas que invitan a la reflexión a través de la diversión y a través de la promoción de capacidades complejas con ejercicios sencillos.
  • Te acompañan en proyectos, asistiendo a los centros educativos mientras facilitáis los proyectos DFC, preparando las condiciones apropiadas para generar un clima de confianza y comodidad y ofreciendo apoyo para gestionar los momentos de mayor incertidumbre.

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