Conectar la innovación tecnológica con la práctica educativa nunca estuvo tan cerca

[vc_row][vc_column offset=”vc_hidden-xs”][vc_column_text]Si actualmente fuera de las aulas nuestras vidas giran en torno a la tecnología, lo lógico es pensar que en el entorno educativo suceda exactamente lo mismo. Sin embargo, debemos superar la idea de que las instituciones deben estar repletas con los últimos avances y herramientas tecnológicas, y orientar nuestros esfuerzos a integrarlas de manera coherente y eficaz dentro de los diferentes procesos de aprendizaje. Sólo tendrá sentido incorporar la tecnología, cuando tengan una verdadera aplicación didáctica y se produzca una mejora significativa en el proceso de enseñanza.
                   
El estudio sobre Equipamiento y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los centros europeos y latinoamericanos (2015), realizado por la Universidad Internacional de Valencia (VIU) en centros educativos de Primaria y Secundaria, revela que España existe una gran desconexión entre el alto número de dispositivos instalados y el grado de competencia digital entre docentes y alumnos. Según el informe “a pesar de que el equipamiento de los centros va aumentando a medida que pasan los años, no hay una inclusión real de las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje al menos desde la perspectiva del uso docente de ellas”.
                       
Para conectar entonces la innovación tecnológica con la práctica educativa es indispensable la capacitación del profesor. De nada vale usar las tecnologías mientras no se produzca un cambio significativo en el proceso de enseñanza. Pero ante esto, hay que hacer una labor de acompañamiento al docente y a los propios centros que no se puede dejar solo en manos del mar de aplicaciones tecnológicas que existen en internet y en el mercado. Un acompañamiento serio, pasa por orientar a los docentes y optimizar el poco tiempo que tienen para testar de manera profunda cuál es el acompañamiento y la formación más idóneas para favorecer su labor formativa.
 
Para lograr este objetivo, destacan soluciones como la experiencia Bring your own device (BYOD), o el entorno de G Suite for Education y Office 365. A continuación te explicamos cada una de ellas
 
¿Cómo conectamos la tecnología a la práctica educativa?
 

  • La manera de introducir tecnología en las aulas no tiene por qué ser cara. El movimiento BYOD no solo se ve en las aulas de primaria, sino que también está permitiendo a los estudiantes universitarios aprender con el uso de la tecnología con la que ya están familiarizados y con la que se sienten cómodos, proporcionándoles un mayor sentido de propiedad o control sobre su aprendizaje.

 

  • Esta tendencia va en ascenso según el NMC Horizon Report > 2016 Higher Education Edition: “Con el 86% de los estudiantes universitarios que poseen un teléfono inteligente o tableta, los estudiantes de hoy serán capaces de utilizar cualquier dispositivo que elijan para acceder a contenidos de aprendizaje, tomar notas, recoger datos y mantenerse comunicados con sus compañeros y profesores”.        

 

  • En el programa Google for Education, se presentan un conjunto de soluciones que, bajo el nombre de G Suite for Education, aglutina aquellas herramientas dirigidas a facilitar las tareas de enseñanza de los educadores y aminorar la carga de trabajo: Classroom, Drive, Sites, Calendar, Slides, etc.

 

  • G Suite propone a los docentes formación gratuita online o a través de los Google certified trainers y PD Partner (Professional Development). Los PD partner son organizaciones que otorgan formación de gran calidad con la que adquirir las competencias necesarias en el uso y máximo aprovechamiento de estas aplicaciones. Son una extensión del equipo de Google for Education, expertos en todas las herramientas de Google para conseguir resultados increíbles a través de sus prácticas de formación.  

También Ovi Barceló Account Executive de Educación para Microsoft España, nos recuerda su propuesta “Con las soluciones de Microsoft Educación también es posible impulsar a cada estudiante para lograr más cosas. A través de las herramientas para la Educación (OneNote, Sway, OfficeMix) los estudiantes pueden desarrollar habilidades pedagógicas del siglo XXI, como el pensamiento crítico, la comunicación eficaz, la creatividad y la colaboración entre pares. Además Microsoft ofrece recursos para profesores como OneNote Class Notebook y la Microsoft Educator Community la red de profesores (también en español) del S.XXI”.
 

Todo esto es aplicable, pero sin alejarse de un objetivo principal que nos recuerda Marc Sanz, Responsable de Google for Education para el sur de Europa y DACH, “La clave es tener claros los objetivos: preparar a los estudiantes para aquellos trabajos que aún no existen, para el futuro y después, pensar en qué tecnología (plataforma, dispositivo e infraestructura) nos va a ayudar a conseguir los objetivos pedagógicos. Dada la realidad multi-dispositivo, multi-plataforma y multi-app en la que vivimos y hacia la que nos dirigimos las plataformas y dispositivos abiertos y preparados para la nube tienen las de ganar”. Sin duda, una gran recomendación en la que aún tenemos que reflexionar.
 
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El estudio sobre Equipamiento y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los centros europeos y latinoamericanos (2015), realizado por la Universidad Internacional de Valencia (VIU) en centros educativos de Primaria y Secundaria, revela que España existe una gran desconexión entre el alto número de dispositivos instalados y el grado de competencia digital entre docentes y alumnos. Según el informe “a pesar de que el equipamiento de los centros va aumentando a medida que pasan los años, no hay una inclusión real de las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje al menos desde la perspectiva del uso docente de ellas”.
                       
Para conectar entonces la innovación tecnológica con la práctica educativa es indispensable la capacitación del profesor. De nada vale usar las tecnologías mientras no se produzca un cambio significativo en el proceso de enseñanza. Pero ante esto, hay que hacer una labor de acompañamiento al docente y a los propios centros que no se puede dejar solo en manos del mar de aplicaciones tecnológicas que existen en internet y en el mercado. Un acompañamiento serio, pasa por orientar a los docentes y optimizar el poco tiempo que tienen para testar de manera profunda cuál es el acompañamiento y la formación más idóneas para favorecer su labor formativa.
 
Para lograr este objetivo, destacan soluciones como la experiencia Bring your own device (BYOD), o el entorno de G Suite for Education y Office 365. A continuación te explicamos cada una de ellas
 
¿Cómo conectamos la tecnología a la práctica educativa?
 

  • La manera de introducir tecnología en las aulas no tiene por qué ser cara. El movimiento BYOD no solo se ve en las aulas de primaria, sino que también está permitiendo a los estudiantes universitarios aprender con el uso de la tecnología con la que ya están familiarizados y con la que se sienten cómodos, proporcionándoles un mayor sentido de propiedad o control sobre su aprendizaje.

 

  • Esta tendencia va en ascenso según el NMC Horizon Report > 2016 Higher Education Edition: “Con el 86% de los estudiantes universitarios que poseen un teléfono inteligente o tableta, los estudiantes de hoy serán capaces de utilizar cualquier dispositivo que elijan para acceder a contenidos de aprendizaje, tomar notas, recoger datos y mantenerse comunicados con sus compañeros y profesores”.        

 

  • En el programa Google for Education, se presentan un conjunto de soluciones que, bajo el nombre de G Suite for Education, aglutina aquellas herramientas dirigidas a facilitar las tareas de enseñanza de los educadores y aminorar la carga de trabajo: Classroom, Drive, Sites, Calendar, Slides, etc.

 

  • G Suite propone a los docentes formación gratuita online o a través de los Google certified trainers y PD Partner (Professional Development). Los PD partner son organizaciones que otorgan formación de gran calidad con la que adquirir las competencias necesarias en el uso y máximo aprovechamiento de estas aplicaciones. Son una extensión del equipo de Google for Education, expertos en todas las herramientas de Google para conseguir resultados increíbles a través de sus prácticas de formación.  

También Ovi Barceló Account Executive de Educación para Microsoft España, nos recuerda su propuesta “Con las soluciones de Microsoft Educación también es posible impulsar a cada estudiante para lograr más cosas. A través de las herramientas para la Educación (OneNote, Sway, OfficeMix) los estudiantes pueden desarrollar habilidades pedagógicas del siglo XXI, como el pensamiento crítico, la comunicación eficaz, la creatividad y la colaboración entre pares. Además Microsoft ofrece recursos para profesores como OneNote Class Notebook y la Microsoft Educator Community la red de profesores (también en español) del S.XXI”.
 

Todo esto es aplicable, pero sin alejarse de un objetivo principal que nos recuerda Marc Sanz, Responsable de Google for Education para el sur de Europa y DACH, “La clave es tener claros los objetivos: preparar a los estudiantes para aquellos trabajos que aún no existen, para el futuro y después, pensar en qué tecnología (plataforma, dispositivo e infraestructura) nos va a ayudar a conseguir los objetivos pedagógicos. Dada la realidad multi-dispositivo, multi-plataforma y multi-app en la que vivimos y hacia la que nos dirigimos las plataformas y dispositivos abiertos y preparados para la nube tienen las de ganar”. Sin duda, una gran recomendación en la que aún tenemos que reflexionar.
 
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