Futuro de las plataformas digitales en educación

Futuro de las plataformas digitales en educación

Vivimos en un mundo en el que las plataformas digitales educativas se han convertido en el eje central de muchos centros académicos, en los que son consideradas el Santo Grial de la formación. Pero ¿qué pasará a partir de ahora? 

 

¿Son realmente el único futuro posible para un sector formativo que trata de adaptarse a ellas desde hace años? ¿O volveremos al antiguo modelo educativo cuando la pandemia haya sido erradicada completamente?

 

La respuesta es tan simple como complicada. Lo cierto es que la evolución solo tiene un sentido y es siempre hacia delante. No se puede volver atrás de un salto evolutivo como el que la digitalización ha supuesto en los últimos tiempos.

 

Tampoco debemos hacerlo.

 

La cuestión es si esa evolución que estamos viendo actualmente es realmente la única posible, o si hay otros caminos inexplorados que puedan conquistar la realidad en unos años. O unas décadas.

 

Para averiguarlo, empecemos por el principio.

¿Qué son las Plataformas Digitales?

 

Al hablar de plataformas digitales solemos estar haciéndolo en realidad de un LMS, por las siglas en inglés de Learning Management System. O lo que es lo mismo, Sistema de Gestión de Aprendizaje.

 

Estos sistemas permiten desarrollar desde plataformas digitales educativas completas hasta un Aula Virtual o un Campus Educativo. Se trata básicamente de herramientas desarrolladas para apoyar al alumnado y al profesor en el proceso de aprendizaje cuando este se realiza de manera semipresencial o completamente a distancia.

 

Este tipo de software no se utiliza solo en colegios o universidades. De hecho, antes de la pandemia eran muy empleados por empresas que daban formación a sus empleados, ya que favorecen una flexibilidad horaria de la que la formación presencial carece.

 

Los LMS permiten la creación, la distribución y el almacenamiento de un amplio número de tipos de recursos formativos, a los que los alumnos pueden acceder online.

 

Para que un  Sistema de Gestión de Aprendizaje sea realmente efectivo, debe ser, a su vez:

 

  • Automatizado. Debe contar con ella a la hora de gestionar el aprendizaje de los alumnos.

 

  • Flexible. No solo en cuanto a horarios, sino en cuanto a distintos planes de estudios, contenidos y estilo pedagógico.

 

  • Estandarizado. Aunque pueda parecer contrapuesto al puesto anterior, se refiere a la posibilidad de generar contenido estándar para un mismo tipo de alumnado.

 

  • Funcional. De nada sirve implementar un LMS si en su uso habitual no resulta útil para los usuarios.

 

  • De fácil manejo. Muy relacionada con el punto anterior, los usuarios deben encontrar sencilla la utilización de la plataforma.

 

  • Integrable. Es imprescindible que el LMS implementado pueda integrarse con otros programas o aplicaciones necesarias para un aprendizaje 360º.

 

  • Accesible. Los alumnos deben poder acceder a la plataforma estén donde estén y sea la hora que sea.

 

  • Escalable. Los contenidos no son perpetuos y las necesidades del alumnado tampoco. Un buen LMS lo tiene en cuenta y permite ir adecuándose a las cambiantes necesidades, expandiendo sus características.

Tipos de Plataformas Digitales o LMS

 

En este marco social, económico y sanitario, la digitalización es el único futuro posible para el sector educativo. De hecho, es casi el único presente imaginable.

 

Desarrollar plataformas digitales educativas eficaces, confiables y que cubran las necesidades y expectativas del alumnado puede convertirse en un importante factor de diferenciación de nuestro centro educativo, en un momento de alta competitividad.

 

Pero para hacerlo eficazmente, es importante saber no sólo de lo que hablamos sino qué opciones existen para adecuarlas a nuestro centro educativo.

 

Dentro de los LMS encontramos distintos sistemas, que podríamos dividir de muchos modos dependiendo de qué factores tengamos en cuenta.

 

Si nos fijamos en la inversión económica, estaremos hablando de LMS comerciales o gratuitos. Si lo hacemos en el tipo de alojamiento se pueden desarrollar localmente o en la nube. Cuando es el código lo que nos preocupa, contamos con LMS de código abierto o SaaS (software as a Service)  y según el tipo de acceso, podemos elegir que sea vía aplicación o mediante web.

 

Todos estos criterios son importantes antes de decantarnos por un sistema de aprendizaje u otro. Por eso es necesario contar con especialistas que nos orienten sobre nuestras verdaderas necesidades, para evitar desembolsos que a largo plazo no sean rentables para nuestro centro.

¿A dónde nos lleva el futuro educativo?

 

Aunque para muchas instituciones las plataformas digitales aún no se encuentran entre sus pretensiones, la realidad es que el presente de los LMS se está convirtiendo en pasado a una velocidad vertiginosa.

 

El futuro de estos programas está ya aquí y tiene una tendencia primordial: colocar al alumno como núcleo central de todo.

 

Se han desarrollado plataformas digitales donde es el alumno quién ha dejado de ser el sujeto pasivo receptor de contenidos y se ha convertido en un agente activo, creador de nuevas informaciones.

 

Los docentes comienzan a pasar de ser los meros creadores, a colocarse como curadores de un contenido que se enriquece al proceder de las distintas áreas del proceso académico.

 

Además de los LMS, existen otras tendencias que ya son el presente en el mundo formativo.

 

La gamificación es la estrella de todas las tendencias en alza. Empleada desde hace años en empresas e instituciones de toda índole, encabezada por la Lego Serious Play, se desplaza al ámbito educativo buscando dar al alumno una experiencia de usuario atractiva.

 

Cada día gana más fuerza el Blended Learning, una metodología de aprendizaje que combina lo sincrónico y lo asincrónico en una experiencia más completa. Es la evolución desde el e-learning a lo que ya se ha dado en llamar b-learning.

 

De la b y la e, pasamos a la m. La mobile learning, o m-learning, coloca el dispositivo móvil como centro del aprendizaje. Se desarrollan plataformas responsive que permitan emplear el móvil en todo el proceso educativo, aprovechando el incremento en el uso de estos dispositivos de los más jóvenes y facilitandoles el acceso a los contenidos.

 

Por último, no queremos dejar de hablar de una metodología rompedora y transgresora que está ganando adeptos durante estos últimos tiempos. 

 

Se trata de Flipped Classroom o Aula Invertida. Aunque supone un enorme reto para los centros, es ya realmente una tendencia. Consiste precisamente en darle completamente la vuelta al modelo educativo actual, buscando que los alumnos realicen en casa las actividades típicamente del aula (preparar lecciones) y sea en clase donde desarrollen los trabajos y actividades. Su pretensión es generar una educación más participativa y motivacional para los alumnos.

Conclusión

 

El sector educativo, al igual que muchas otras áreas económicas de nuestro país, se enfrenta actualmente a un enorme reto.

 

Se trata de un desafío asumible, que implica crecimiento y, aunque supone un esfuerzo, el área cuenta con profesionales que están dispuestos a lograrlo.

 

Sin embargo no pueden hacerlo solos. Hablamos de un objetivo muy ambicioso: adaptar las antiguas instituciones a una era digital en la que deben desarrollar sus contenidos virtualmente.

 

Desde Innedu confiamos en la capacidad que el sector docente posee en nuestro país, pero también somos conocedores de la dificultad de evolucionar a marchas forzadas.

 

Por eso, sabemos que es imprescindible que los centros cuenten con plataformas digitales educativas de calidad, adaptadas a sus necesidades y, sobre todo, a las de su alumnado.

 

Y eso se consigue con un estudio previo, un trabajo coordinado y el acompañamiento que solo una empresa con más de 10 años de experiencia en el entorno formativo, puede ofrecer.

 

Tú decides!

 

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