Hacia dónde evolucionan los modelos universitarios de referencia

La certificación ya no hace la diferencia entre una institución educativa superior y otra. Al menos el título ya no es lo que cuenta en los programas de formación más innovadores que apuestan claramente por preparar profesionales que sepan resolver problemas. Para David Roberts de la Singularity University,  la educación “se ha roto”. De esta manera  gráfica y determinante explica que las universidades, tal como las conocemos hoy, con un sistema altamente dependiente de los títulos expedidos, van a desaparecer. Roberts, atribuye esta ruptura de la educación tradicional entre otros factores, a la falta de personalización en las aulas. “Cuando un profesor habla, para algunos alumnos irá demasiado rápido, para otros muy despacio y para cuatro a la velocidad idónea. Luego les evalúan y su curva de aprendizaje no importa, les aceleran al siguiente curso. Hoy sabemos que si nos adaptamos a los diferentes tipos de inteligencias, el 98% de los alumnos obtendrán el mejor resultado”. Esta es claramente una de las tendencias que harán que las universidades se acerquen a un modelo de enseñanza con el que los alumnos se identifiquen. Basándose en estas experiencias, Roberts y profesionales de la NASA y Google crearon en 2009 la Singularity University.  En esta entidad, los cursos no están acreditados y no hay titulaciones oficiales. Tampoco hay grados ni créditos, porque realmente los contenidos van cambiando año tras año. En una intensa preparación, los alumnos son formados fundamentalmente para resolver los grandes problemas que enfrenta el mundo actual, desde la óptica de los recursos naturales, sostenibilidad, pobreza y economía colaborativa, entre otros retos.
La reflexión del experto norteamericano nos lleva a cuestionarnos por qué apostar por modelos de creatividad en las universidades y por qué estas deben abandonar los modelos clásicos:
-Las titulaciones tradicionales ya no obedecen a los estándares de estudio de los alumnos. Las fronteras de un título específico  se desdibujan y la tendencia se enfoca a las titulaciones integradas, multidisciplinares, en que los alumnos se preparan en competencias y más tarde, se especializan.
- Las titulaciones dejan de responder a las necesidades reales de las organizaciones. Las competencias que se piden en los primeros trabajos son también multidisiplinares. Ya no vale de ser "de letras o de números". Marc Sanz de Google for Education recuerda que las competencias más solicitadas en el lugar de trabajo ahora mismo son: la solución de problemas, el trabajo en equipo y la comunicación. 
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-La universidad necesita ofrecer modelos de aprendizaje con la creatividad como herramienta base de conocimiento, para que los alumnos tomen decisiones con más recursos y estén mejor (in)formados. La creatividad no solo ayudará a buscar una mejor opción laboral sino que, al estimular la cultura emprendedora, ayudará a los alumnos a crear sus propias opciones profesionales. La experiencia creativa de la Basque Culinary Center es un ejemplo de creatividad aplicada a la universidad es el modelo de la Basque Culinary Center. En la escuela, entendida como un gran laboratorio y lo más alejado de un aula tradicional, ofrece una formación que da respuesta a las demandas nacionales e internacionales del sector. Un sector  que ha sufrido profundas transformaciones en los últimos 20 años. El modelo educativo de Basque Culinary Center tiene como fin la formación personal, social y profesional del alumnado e implica que el alumno se comprometa con su propia formación, trabaje en equipo, realice proyectos, tome decisiones, negocie y se comunique adecuadamente. Otro caso destacable es el de la Universidad de Mondragón que ha llevado a la universidad el emprendimiento de una forma realista, valiente y rompedora.
Certificaciones en MOOC nuevos modelos de formación en universidades e incluso empresas La oportunidad que tienen las universidades tradicionales a la hora de “reinventarse”  en forma de certificaciones MOOC, ha sido cada vez más reconocida por diferentes expertos en el sector. Las formaciones que se ajusten más a las necesidades individuales de cada alumno, serán los títulos más actualizables y los más consumidos. La experiencia de aprendizaje online irá mejorando: la plataforma Udacity ofrece estímulos como la devolución del dinero si el curso se termina a tiempo o la devolución de la matrícula si el alumno no consigue trabajo en un plazo de tres meses.  Incluso las empresas, se lanzan con certificaciones propias o nanodegrees. La experiencia demuestra que las certificaciones están en auge, ganando cada vez más terreno a los títulos tradicionales, explica en la Primera Guía Práctica para el Cambio Educativo en España, Oscar Fuente de IEBS Business School: “Lo que verdaderamente importa en el mercado laboral es algo que acredite que sabemos hacer cosas. Acumular gran cantidad de títulos no demuestra nada y no garantiza que el proceso de aprendizaje haya sido productivo”. Este nuevo paradigma debe hacer pensar a las universidades, empresas, e incluso colegios, cuál debe ser el futuro de la educación para desarrollar personas preparadas para los retos del futuro.

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