El rediseño de los espacios de aprendizaje como herramienta de diferenciación

Proponemos un alto en la intensa agenda de campañas de nuestros centros educativos, para pensar un poco más allá en el nuevo año. Sugerimos hacer no sólo adaptaciones en el currículo, equipos humanos, o maneras de enfrentar el año académico 2017/2018, sugerimos apostar por el rediseño de espacios de aprendizaje como elemento de diferenciación.

En post anteriores hemos explicado los motivos y los beneficios de un espacio educativo que facilite la adaptación a las nuevas metodologías de aprendizaje. Hemos sido claros en concebir al espacio como continente de las experiencias educativas y hemos insistido en tener en cuenta su faceta de marketing, si se considera que es la primera imagen que transmite la institución cuando alguien la visita.

Ahora os empujamos a pensar un poco más allá y preguntarnos por dónde empezamos a rediseñar una comunidad educativa que resulte más acogedora, que genere unos procesos de enseñanza-aprendizaje atractivos y que permita a los alumnos aprender colaborando, moviéndose, explorando y descubriendo. En definitiva: una experiencia placentera.

 

¿Cómo hacerlo?

Para crear esta espacios atrayentes, es necesario comprender primero que nada que un centro educativo es el producto en sí mismo, algo que exige tomar más en cuenta los espacios.

Si en los últimos años, se han creado experiencias de compra, de ocio etc…, en torno a cafeterías, tiendas, restaurantes ¿por qué no las vamos a construir en el ámbito de la educación? Hace algunos años nadie concebía como elemento para la decisión de compra en una cafetería, el hecho que tuviera wifi. Hoy, no concebimos que no lo tenga, entre otras experiencias que podemos disfrutar en este tipo de sitios.

Las tiendas de la tecnológica Apple lo han entendido desde siempre: su Think Different, controla todos los valores que esta institución quiere exaltar y con ello, atraer a su público: desde el aspecto visual en el que parece que cada uno de los dispositivos electrónicos está colocado en el lugar ideal, pasando por el aspecto exterior, y la atención al cliente. Aunque disponga de establecimientos impecables, en los que un casi todo blanco reluciente llama al consumidor a ver lo que se esconde dentro y probar los productos, que están en el store para eso, Apple busca innovar constantemente por todos los medios.

Con un centro educativo debe ser lo mismo: los espacios comunican los valores de la institución y serán evaluados por padres y alumnos con la misma vara con que miran el proyecto educativo.

 

 

¿Por dónde empezamos?

  • Para comenzar a rediseñar los espacios en tu institución, sugerimos comenzar con el ¿por qué? preguntar en la comunidad educativa por qué este cambio en los espacios es necesario y qué se ganaría con ello.
  • También os animamos a ser arquitectos de vuestro propio centro: la comunidad mejor que nadie conoce sus espacios y sus barreras actuales, por lo que, como primeros interesados adoptarán una actitud proactiva a la hora de proponer rediseños y ajustes.
  • No perder de vista que el aprendizaje debe ser el protagonista del proyecto de rediseño de espacios.
  • Tener en cuenta que pequeños cambios pueden tener un gran impacto.

 

Considerando estas sugerencias, estaremos añadiendo un valor a nuestra institución que muchos centros educativos lo están considerando. No es necesario irse a los países nórdicos para sentir este cambio: el rediseño de espacios educativos es ya una realidad en España y los resultados hablan por sí solos. Directivos y docentes de  instituciones que ya los han aplicado, resumen en estas palabras los beneficios obtenidos: emoción, captación, fidelización, diferenciación y aprendizaje. ¿Y tú a qué esperas?

 

 

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